Crecemos, yo no me doy cuenta la verdad.
Repaso una vez más las diapositivas que guardo en mi mente, ¿cómo desafiar a la nostalgia?, según esto, debo arrepentirme y pedir perdón mil veces por cada vez que el desamparo me ha cogido de la mano.
Normalmente no nos damos cuenta, ¿qué ganamos dejándonos acompañar por ella?

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